Historia

La familia, la masía, la tierra.

Me gusta la sensación de pisar la tierra del huerto y trabajarla. Me siento agradecida. Todo esto nos ha dado fuerza a Toni Rierola, mi marido, y a mí misma. Él me enseñó a amar la casa, cargada de historia y de lucha. Juntos luchamos desde hace años para seguir haciendo de La Rierola una finca próspera. La primera iniciativa fue en el año 1993. Fue adaptar una parte de la casa como alojamiento rural. Empezamos como "Masía". Ofrecíamos alojamiento y desayuno. Fue una etapa muy buena. En la comarca de Osona en aquellos momentos éramos seis las casas que trabajábamos en turismo rural. La iniciativa fue un acierto. Tuvimos unos años buenos. La Rierola dejó de ser una carga.

Dadas las prestaciones de la casa y el esfuerzo de todos los que nos precedieron, organizamos actos culturales, conciertos, recitales de poesía, charlas, etc.

La sala de la Rierola presidida por el árbol genealógico de la familia ha recuperado vida y buenas vibraciones. A partir del año 2009 hemos reconvertido la antigua vivienda de los caseros para uso turístico.

Una nueva etapa también estimulante, pero los tiempos han cambiado, ya no viene todo dado .Y hemos llevado a cabo otra iniciativa: el huerto, que el bisabuelo de Toni estructuró el año 1913 y que siempre habíamos cultivado y cuidado como un valor añadido del turismo rural. Hoy, dadas las tendencias de los cultivos ecológicos y los productos de proximidad, tenemos otra línea de negocio. Trabajamos desde el año 2011 con Sambucus, Cooperativa ecológica del territorio.
A partir del año 2012 hemos modificado el sistema de calefacción, que hasta ahora era con gasoil. A partir de ahora es de biomasa (pellets).
Pensamos, trabajamos y cooperamos para la sostenibilidad de los proyectos y del entorno.